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sep 12 2011

Enfoque

Efesios 5:15-16 (NBLH)

Por tanto, tengan cuidado cómo andan; no como insensatos sino como sabios, aprovechando bienel tiempo, porque los días son malos.”

Mi última semana de trabajo, debo confesarlo, ha sido la más improductiva después de mucho tiempo. De hecho una semana antes de la anterior, había batido mi propio récord de productividad, terminé esa semana siendo impecable en mi desempeño. Como consecuencia de mi “alta estima”, la semana que siguió traté de igualar a la anterior. Me puse  varias tareas por delante. He tratado de hacer varias cosas al mismo tiempo y fallé. He descubierto (hace mucho tiempo atrás y no es la gran cosa, no pretendo haber “descubierto la pólvora”) que soy más productivo cuando me enfoco.

No es mi costumbre, no suelo hacerlo de esa manera, pero empecé a “picotear”. Un poco por aquí, un poco por allá. Escribir algo, mientras termino un arte, en lo que edito algo del video, en lo que preparo mi siguiente charla, mientras estudio un poco, mientras sigo con mi lectura (no quiero dejar mis libros por mucho tiempo), y claro… mi Biblia, editar el podcast, el teléfono que no deja de sonar (a veces siento que es mi peor enemigo) y los mails (me precio de tener mis bandejas de entrada despejadas siempre. La verdad detrás de esto es que no me gusta tener temas pendientes.), Facebook (cada vez te quiero menos), y… bueno, fallé. Terminé lo justo y necesario.

Tuve que recordarme a mi mismo que la mejor manera de terminar lo que comienzo es haciendo una cosa a la vez. Y entonces guardé este post para cuando llegara el momento justo de escribirlo. ¿Dónde? En liderazgo, por supuesto. La primera persona a la que debo influir, la primera persona que necesita mi liderazgo soy yo. El auto liderazgo es vital para un líder. Disciplina e influencia aplicadas a uno mismo. No puedo esperar influenciar positivamente a los demás si mi ejemplo no antecede a mis palabras.

La semana pasada me faltó enfoque, la habilidad de distinguir entre lo que debo hacer y lo que no; la capacidad de priorizar con inteligencia. Si quieres enfocarte, tengo algunos consejos que tú y yo podemos seguir:

  1. Haz una lista de prioridades: Antes de empezar a trabajar organiza tu trabajo. “Fallar en planear es planear fallar”, dicen los que saben, ¡y vaya que saben! Haz un plan, ¿qué requiere tu atención inmediata? ¿Qué puedes dejar para después? ¿Qué tienes postergado hace mucho? Una lista de prioridades te servirá de punto de partida y te ayudará a mantener la motivación, nada más gratificante que ver cómo se van tachando las actividades concluidas.
  2. Aprende a decir “no”: Para decirle sí a lo verdaderamente importante es necesario saber decir “no” a lo que puede distraernos. Hace tiempo atrás encontré en el blog de Michael Hyatt un link a una aplicación que quizás te sea útil: AntiSocial. Es una aplicación para MacOS que bloquea, por el tiempo que tú delimites, tu acceso a Facebook, Twitter u otras distracciones redes sociales. Quizás quieras buscar una versión PC. Pero además de los factores de distracción en la red es necesario decir no a compromisos o tareas que no te competen. Enfócate en lo que sabes hacer y delega lo que no sabes o no puedes.
  3. La fecha tope “imaginaria”: Un tiempo atrás, leyendo el blog de Craig Groeschel, descubrí que ambos teníamos una costumbre en común: el ponernos una “fecha tope” imaginaria. Si no tuviera esta costumbre jamás tendría listas mis obligaciones. La mayor parte de mis actividades no obedecen a un horario sino a un trabajo por resultados. Muy bien, si lo que tengo que hacer se trata de resultados y no de horarios, necesito algún tipo de disciplina y es ahí donde entra mi fecha tope. ¡La respeto a muerte! Tengo determinado día para terminar de preparar mis prédicas, otros para terminar mis charlas y ponencias, tengo determinado día para terminar mis ediciones de multimedios, tengo fechas tope para todo. Ponte una fecha y luego trabaja en respetarla y hacerla respetar.
  4. Haz una cosa a la vez y termínala: Cuando comienzo algo no me detengo hasta que termino. Hay cosas que me toman hasta tres o cuatro horas de principio a fin, las programo en horarios en los que dispondré de tres a cuatro horas continuas, eso se hace en la parte de “planear”. Siempre habrán distracciones inevitables, pero no permitas que te dejen con tareas inconclusas. Hay poder en terminar lo que se comienza. Cualquiera puede empezar algo, pero sólo los vencedores terminan lo que empezaron. Si te dedicas a hacer una cosa a la vez no sólo lograrás enfoque, también lograrás excelencia.
  5. Programa descansos: El trabajo constante agota. He visto que en mi manera de trabajar, tener 10 o 15 minutos de descanso entre cada hora u hora y media me vuelven más productivo. Creo que cada persona es diferente, así que es importante que sepas medir cuando necesitas descansar y lo hagas. Lo fantástico de esto es que al salir de mi ambiente de trabajo para descansar es cuando mi creatividad se incrementa y mi enfoque regresa. Busca salir no sólo mentalmente sino físicamente, cambia de aire, haz algo distinto por unos minutos y podrás regresar a lo tuyo con más enfoque.
  6. Cuando sea tiempo de no trabajar, no trabajes: Me hace recuerdo al consejo de Pablo que dice: “El que robaba que ya no robe” (cf.: Efesios 4: 28). Creo que de veras es tan simple como eso. Así como no me gusta ser distraído cuando estoy siendo productivo, he decido apagar mi computadora como máximo a las 19:30 y no la utilizo ni sábados ni domingos. Quiero invertir mi tiempo en mi familia, quiero darle a mi cuerpo descanso, quier tener tiempos con Dios. Se necesita disciplina tanto para trabajar como para no hacerlo.

El liderazgo debe ser intencional. Necesito comenzar cada día decidido a influenciar positivamente y la primera persona en alcanzar debo ser yo mismo. Esta semana quiero ser productivo nuevamente así que, una cosa a la vez y hasta que la termine. Es una buena disciplina ponerme en disciplina.

Me gustaría saber tus opiniones, sin importar cuan distintas puedan ser a las mías, Escríbeme. ¿Qué haces tú para disciplinarte? ¿Qué cosas suelen distraerte de tus actividades principales? ¿Qué te sirve como motivador para enfocarte de verdad?

2 comentarios

  1. Katherine Mier

    Gracias Carlos A por tu mensaje, aunque puedo decir que soy bastante organizada tengo un punto débil que son las “distracciones” y me diste un buenos tips para ser cada dia mejor, besos

  2. Glenda

    Debo admitir que me falta MUCHO enfoque en lo que hago. Siempre suelo querer hacer muchas cosas a la vez y “picoteo” todo el tiempo. Eso hace que no priorize y por lo tanto , siempre tengo cosas pendientes. Así que GRACIAS por los tips. En esto, realmente tengo q comenzar de cero, pero HOY me propongo comenzar. Por otro lado, me encanto lo del autiliderazgo, es tan cierto y no lo ponemos en práctica…
    Súper útil la publicación . Gracias por compartir, Carlos Alberto. Bendiciones!

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