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ago 29 2011

No fue idea mía

1 Samuel 15:30 (NBLH)

“Saúl respondió: “He pecado, pero te ruego que me honres ahora delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel y que regreses conmigo para que yo adore al SEÑOR tu Dios.”

Cuando un líder es inseguro no se preocupa por desarrollar a otras personas , ni por ayudarles a ser mejores. Su única preocupación consiste en “cuidar su liderazgo” o más bien cuidar su posición. Para cuidarla tratará siempre de llevarse el crédito, de ser admirado, de que la gente lo note, de que nadie sobresalga más que él y así sentirá que es líder. Un “liderazgo” así está condenado a desvanecerse.

Un verdadero líder sabe bien que su tarea es ayudar a que su equipo desarrolle, crezca. Para eso invierte en las personas. Escucha, es sincero, cuando hay que ajustar algo lo hace, nunca humilla a nadie ni hace de “sabelotodo” (si es que eso existe), da crédito y reconocimiento a quien lo merece y producto de ello su liderazgo crece y se vuelve relevante.

Un principio fundamental del liderazgo y el trabajo en equipo consiste en dar paso a las mejores ideas. No se trata de saber quién fue el autor de la idea brillante, sino de ponerla en práctica. Claro que al momento de evaluar, un buen líder sabrá dar reconocimiento a quien generó la idea; no se llevará el crédito, al contrario la utilizará para que su gente y su equipo crezcan.

Hay unas cuantas cosas que un líder puede hacer para que su equipo genere ideas:

  • Crear un ambiente donde escuchar es importante: Una de mis catedráticas siempre decía algo que me quedó grabado: “la sabiduría es silente”. No es aquél que más habla el que sabe más, sino aquel que aprende a escuchar. Un líder sabe generar los espacios de discusión en los que pueda evaluar las ideas de los otros. Después de todo, siempre habrá tiempo para que el líder hable, qué mejor que generar espacios para escuchar en lugar de hablar.
  • Dar valor a todas las ideas: Las genialidades no siempre comienzan como tal, la mayor parte del tiempo las ideas son “diamantes en bruto” que necesitan pulirse. Nadie estará dispuesto a opinar o generar ideas en un ambiente donde sólo existe crítica. El valorar las opiniones es la clave para que la gente de tu equipo se anime a hablar.
  • No hace falta pensar igual: Que aburrido sería el mundo si todos tuviéramos una misma forma de pensar. Es cierto, hay puntos en los que debemos estar de acuerdo y quizás el principal sea trabajar juntos por lograr un mismo objetivo, pero estoy seguro de que para lograrlo habrán un sin fin de pensamientos diferentes. Podemos pensar diferente y aun así “jalar el coche” en una misma dirección. Un buen líder no pretende que todos piensen como él o que todos piensen igual, al contrario, valora grandemente la diversidad de pensamientos.
  • Las preguntas son bienvenidas: Un temor frecuente de toda persona es preguntar. Existe por ahí la extraña idea de que aquel que pregunta es un tonto. Uno de los más grandes genios de la humanidad, Albert Einstein, constantemente animaba a los suyos a pregunta siempre. Un buen líder sabe hacer las preguntas pertinentes y crea el ambiente para que las ideas pasen por la lupa de la interrogación.
  • No importa quién tuvo la mejor idea mientras ésta se aplique: Un buen líder no sólo da paso a la mejor idea, además transmite esa confianza de no pretender el brillo personal. Un equipo influenciado por alguien humilde será siempre humilde. No olvidemos que el más grande líder que haya pisado la tierra, Jesús, nos enseñó que el que a si mismo se humilla será enaltecido (Mateo 23:12). A la hora de evaluar las victorias y las derrotas, éstas deben tener carácter grupal y nunca personal. Cuando el equipo crece, sus componentes crecen.

Cuando lees 1 Samuel 15 puedes notar que Saúl era exactamente lo que un líder NO DEBE ser. Primero, desobedeció a Dios. Un líder saber someterse a otro líder. Luego le echó la culpa al pueblo de su error. Un líder asume responsabilidades. Pero quizás lo peor, más preocupado que por haber sido desechado por Dios su preocupación era que Samuel lo honre delante de los ancianos. Un líder inseguro sólo se preocupa de cuidar su liderazgo, de quedar bien.

El respeto de la gente se gana en base a liderazgo y el liderazgo se ejerce siempre que los individuos deciden seguir a su líder, aun teniendo la opción permanente de no hacerlo. Un buen líder no se preocupa de que la gente lo respete. Al contrario, se gana el respeto de los demás porque invierte en ellos, en sus ideas y en su talento.

¿Qué tipo de líder eres tú? ¿Qué haces para motivar la generación de ideas en tu equipo?

2 comentarios

  1. Glenda

    Tremenda lección. Todos somos líderes para alguien y necesitamos herramientas para hacerlo bien . Gracias por esta enseñanza.

  2. Vivi

    Muchas gracias por el artículo. En el poco tiempo que tengo de estar a cargo de un grupo de personas, lo más difícil hasta ahora ha sido que la gente “genere” ideas, una que otra persona tiene buenas ideas pero al resto les cuesta exteriorizarlas. Lo que hago normalmente, son reuniones semanales donde realizamos una especie de lluvia de ideas y luego sacamos conclusiones, me gusta escuchar a la gente y ver cómo se desenvuelve. Algo que tb me gusta hacer y que lo aprendí de ti, es reconocer publicamente las buenas acciones ó buenas ideas. Mi deseo es hacer las cosas bien y de acuerdo a lo que Dios ha planificado, este artículo me gusta mucho porque no solo te muestra cómo ser mejor lider, si no tb lo que un buen lider no debe ser. Una vez más, muchas gracias y Diosito te bendiga siempre.

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